
La Flor de Tabacos de Partagás apareció en el registro de los nombres de marcas en 1845. Su creador, don Jaime Partagás, de origen catalán, era el propietario de una pequeña fábrica de tabaco en La Habana en 1827. Desde el principio, tenía la ambición de emprender una producción a mayor escala, pero no disponía del capital suficiente para entrar en el grupo de los grandes, tardando veinte años en conseguirlo y al tenerlo creó la empresa La Flor de Tabacos de Partagás y Cía.
La marca tiene prestigio dentro de los habanos más fuertes y con un aroma de más cuerpo. La fábrica en la que se elaboran los cigarros queda en la Calle de la Industria, en un suntuoso edificio de estilo colonial.





