
Con el inicio de la República llegaron a Sancti Spíritus numerosos cultivadores de Canarias, los cuales fomentaron vegas en Guayos, Cabaiguán, Neiva, Santa Lucía, Macaguabo, Guasimal, Bijabo, Manacas, Taguasco y Zaza del Medio. El cultivo del tabaco fue desarrollándose hasta convertirse en uno de los principales renglones económicos. Las escogidas permitieron emplear a centenares de mujeres pobres. En el territorio se produce un proceso de modificación en varios terratenientes que se dedicaban al ganado, los cuales comenzaron a producir tabaco en parte de sus fincas.





